Lecciones para un abogado in-house tras la sentencia Oxxo–OK Market (TDLC N° 207/2025)

El reciente fallo del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) en el caso Oxxo-Ok Market, si bien aún sujeto a una eventual revisión de la Corte Suprema, es un precedente importante para las áreas legales y de cumplimiento corporativo.

El TDLC confirmó la responsabilidad de la Cadena Comercial Andina SpA (CCA) —matriz de Oxxo Chile— por haber omitido información relevante a la FNE en el marco de la notificación de operación de concentración con OK Market, vulnerando el artículo 3 bis letra e) del DL 211. 

En esencia, este caso revela un mensaje claro para quienes trabajan dentro de empresas o liderando áreas legales y de compliance: 

1. Veracidad no es solo “no mentir”

El TDLC fue categórico, omitir información relevante también equivale a entregar información falsa. La empresa no puede limitarse a enviar lo que tiene “a mano”, sino que debe cumplir con el estándar de información razonablemente disponible. Los equipos legales deben asegurarse de que los procesos internos garanticen completitud, trazabilidad y respaldo documental antes de remitir información a la autoridad.

2. La matriz también responde 

Aunque la filial fue quien presentó la notificación, el Tribunal atribuyó responsabilidad a la matriz por su rol de control y supervisión efectiva. La decisión reafirma que la estructura de grupo no blinda frente a la responsabilidad, cuando la matriz orienta y valida el proceso, responde por su resultado. Este fallo subraya la necesidad de una gobernanza clara, con líneas de reporte definidas entre matriz y filiales, especialmente cuando se trata de relaciones con la autoridad.

3. Documentar todo (sí, todo)

En este caso, correos, versiones de documentos y listas de chequeo fueron piezas determinantes en este caso. Lo que para la empresa pudo parecer rutina interna, se transformó en prueba clave del proceso. Por ello, resulta esencial mantener un registro ordenado de qué se entrega, qué se omite y por qué. La trazabilidad puede marcar la diferencia entre demostrar buena fe o enfrentar una infracción por información falsa.

4. El riesgo no es solo la multa

La FNE solicitó una sanción superior a US$ 5 millones, pero el verdadero costo fue la pérdida de confianza institucional y el daño reputacional que deja una huella más profunda que cualquier sanción económica. Para prevenirlo, las áreas de cumplimiento deben ir más allá del cumplimiento formal y fomentar una cultura de transparencia informativa.

5. El abogado in-house, un rol estratégico en la empresa

En este contexto, el rol del abogado corporativo no se limita a revisar formularios o coordinar asesores externos. Es garante de la integridad del proceso, responsable de que la información entregada refleje de forma completa y verificable la realidad del negocio. La sentencia invita a los equipos legales a mirar más allá del riesgo jurídico inmediato y asumir un rol estratégico en la gestión de la confianza regulatoria.